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PRIMER DIA: Salida de nuestra terminal en dirección al Canal de Corinto, donde realizaremos nuestra primera parada. Visitamos el famoso Teatro de Epidauro, conocido mundialmente por su acústica. Pasando por la ciudad de Nauplia llegamos a Micenas, donde podremos conocer la Acrópolis prehistórica, con la puerta de los Leones y la tumba de Agamenon. Visita del Museo de Micenas. Por la tarde, atravesando el Peloponeso central, llegamos a Olimpia. Cena y alojamiento.
SEGUNDO DIA: Desayuno. En Olimpia conoceremos las instalaciones del antiguo Estadio Olímpico, donde se realizaron los primeros Juegos Olímpicos. OLIMPIA era el santuario más importante de los griegos antiguos, lugar de culto a Zeus, el primero entre los dioses , donde en su honor se realizaban los Juegos Olímpicos. La importancia de estos juegos es evidente dada la multitudinaria participación de las ciudades griegas, que mantenían una tregua mientras duraba su celebración y por el hecho de que la Olimpiada, es decir, el periodo de cuatro años comprendido entre la celebración de dos juegos, fue reconocido como el único sistema cronológico aceptado para toda la Grecia. Visita al Museo de Olimpia. Por la tarde, pasando por el nuevo puente colgante, el más grande del mundo, llegamos a Delfos. Cena y alojamiento.
TERCER DIA: Desayuno. En Delfos, ciudad conocida como el centro del mundo. Visitaremos el Museo local, con su famosa estatua “El Auriga de bronce” y el sitio arqueológico. Salida hacia Atenas, pasando por el pueblo de Arájova, al este de Delfos, a 960 metros sobre el nivel del mar. Durante los meses de invierno el turismo afluye debido a la cercana estación de esquí del Parnaso. El pueblo es famoso por su industria de telas y su artesanía. Salida hacia Kalambáka, conocida durante el periodo Bizantino con el nombre de Stagoi, es una pequeña ciudad, parada obligatoria. Cena y alojamiento.
CUARTO DIA: Desayuno. Visita de dos de los Monasterios de Metéora. Los meteoros son un conjunto de peñascos rocosos, altos y de difícil acceso, localizados en el centro del valle de Tesalia que se formaron a través de varios procesos geológicos. Se trata de un fenómeno geológico único que da lugar a un paisaje sin igual que armoniza completamente con los innumerables monasterios construidos en las cimas de las rocas. Estos peñascos de configuración verdaderamente peculiar, atrajeron la atención de los monjes ascetas a mediados del siglo XI. Un siglo más tarde los ascetas se organizaron en el convento de Stagoi y lo llamaron Panayia Daupani. A partir del siglo XIV empezaron a fundarse los primeros monasterios de la zona. Salida hacia Atenas, pasando por Termópilas, donde se encuentra la estatua del rey espartano Leonidas.
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